
La droguería Scienza celebró sus 25 años de recorrido en un encuentro realizado anoche en La Rural. Desde el escenario se repasó lo hecho al tiempo que el camino que queda por construir, con impulso en la inversión tecnológica y basado en sus más de 500 colaboradores. Estuvieron presente todos los stakeholders.
Ayer miércoles por la noche, La Rural estuvo a full. Fue a raíz del festejo por los 25 años de recorrido de la droguería Scienza y fundada por la familia Roqueta.
En ese ámbito se dieron cita todos los stakeholders: laboratorios, financiadores, distribuidoras, bancos, proveedores y una larga lista de invitados que no quisieron faltar a este evento que tuvo como objetivo agradecer a la vez que repasar lo hecho.
Luego de los saludos iniciales y de dar la bienvenida a uno por uno de los invitados, el que abrió la ceremonia fue el periodista Claudio Rigoli, quien aludió a los 25 de historia de la compañía y reafirmó el espíritu de cooperación desde su concepción de la firma. Dijo: esta historia no se escribe sola, se escribe con aquellos que estuvieron desde el primer momento. Y a continuación invitó a todos los presentes a dar un fuerte aplauso de reconocimiento.
A posteriori el que se subió al escenario, fue el fundador y alma mater de la compañía, Eduardo Roqueta quien primero que nada se refirió a lo especial de la noche y a la gran emoción que lo embargaba. De inmediato dijo que con solo cerrar los ojos podía vislumbrar el momento en que se comenzó, a la vez que agradeció la presencia de todos los que estaban allí dando su espaldarazo y acompañamiento.
Luego reconoció ante el salón a pleno: siempre soñé que quería lucir con orgullo un logo y recalcó cargado de emoción: «queremos lo que hacemos, soñamos lo que hacemos«. Esto fue luego de remarcar que Scienza nació hace 25 años, con cuatro soñadores y que al poco tiempo se sumaron otros cuatro. El principal directivo de la compañía subrayó que siempre tuvieron en mente innovar y en línea con esto habló de un futuro fuertemente sustentado en la tecnología. Asimismo resaltó su constante propósito de ayudar a los financiadores a que sus afiliados siempre accedan al medicamento que necesitan.
Y por último, el que tomó el micrófono fue el gerente general, Sebastián Roqueta, quien como representante de la segunda generación aludió a que en la práctica, creció y se forjó en Scienza desde pequeño. Dijo que cada uno de los fundadores a los que se refirió su padre, le enseñaron sobre cómo se hacía cada cosa. Asimismo, marcó la evolución entre aquellos inicios y este presente haciendo hincapié sobre cómo hoy Scienza se estructura sobre 550 colaboradores, quienes son los que llevan adelante todo el trabajo día a día. Y en el cierre, puso la vara más alta y dijo que además de cuidar el camino recorrido, queda por delante animarse a ir por más.
La historia de la empresa fundada por Manuel Caetano, Inés Navarro y Eduardo y Sebastián Roqueta se remonta al 2001, cuando inició sus operaciones en el edificio situado en Herrera 287, en el barrio porteño de Barracas. Allí instaló el depósito y las oficinas en un momento en que el equipo inicial estaba conformado por apenas ocho empleados. Ver sitio Scienza
Poco después, en el 2004 la empresa logró firmar su primer convenio per cápita. Más luego, se sumó el análisis y control prestacional, el monitoreo de adherencia de pacientes crónicos, el rastreo y seguimiento de pedidos, la auditoría previa a la dispensa en las farmacias, la provisión de medicamentos de uso compasivo, etc.
En el 2005, en tanto, la compañía sumó el servicio de gerenciamiento de stock de medicamentos de alto costo y adquirió el centro de distribución Herrera. Dos años más tarde, en el 2007, Scienza implementó algo super pionero en aquel momento: un sistema propio de trazabilidad para todos los productos que ingresaran en su centro de distribución. Esa iniciativa, que hoy tiene rigor de ley nacional, en aquel entonces era algo inédito, incluso para la región.
Un año después, en el 2008, la empresa incorporó una nueva sede administrativa, ubicada en Juan de Garay al 400, en la Ciudad de Buenos Aires. En paralelo se abrió el segundo centro de distribución, Perdriel. Siguiendo la línea de tiempo, en el 2011, se adquirió un predio sobre la calle Hornos. Por su parte, también ese año, Scienza se expandió a nuevos mercados y abrió sus operaciones en Uruguay.
En el 2015 la firma comenzó a importar medicamentos de uso compasivo y se convirtió en distribuidor y operador logístico de productos médicos y de diagnóstico. Asimismo, en línea con el desarrollo tecnológico en la industria, en el 2017 la compañía presentó su app móvil.
En el 2020 se culminó la obra de General Hornos -el que fuera declarado patrimonio histórico– y se puso en marcha este site, al que la empresa define como un hub tecnológico de primer nivel. Al dar ese paso, se desactivó por completo la sede de la calle Perdriel. También tiene operativas sus farmacias localizadas en Palermo; en Recoleta y la inaugurada en el 2021 sobre la avenida Carlos Pellegrini.
Nota: en Pharmabiz no nos apoyamos en la inteligencia artificial para el armado de los artículos. Nuestro equipo de periodistas coteja y redacta cada dato.


























































