Este fin de semana Lula da Silva ganó las elecciones en Brasil, pero el gobierno nacional no le envió un mensaje al mandatario. En paralelo, una empresa del sector automotriz frenó la producción ante la caída en la demanda local.
Javier Milei es el único presidente de la región que no reconoció el triunfo de su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en las elecciones de Brasil. Detalla Pablo Sieira en IProfesional que es algo que por ahora lo diferencia incluso de sus aliados del PRO y la UCR, que sí cumplieron con la formalidad del saludo atentos a la importancia de la relación bilateral, mientras la oposición trata de aprovechar esa situación en el Congreso. Ver IProfesional
Mientras tanto, la automotriz Stellantis puso en marcha un plan de adecuación de su producción en la Argentina, en respuesta al deterioro de la demanda interna y a las dificultades para colocar vehículos en los mercados externos. Según Infobae, la decisión impacta en sus complejos industriales de El Palomar, en la provincia de Buenos Aires, y Ferreyra, en Córdoba, donde la compañía adelantó vacaciones y modificó sus cronogramas de actividad. Ver Infobae
Y aunque en el último año se eliminaron algunos impuestos y regímenes de información, las pequeñas y medianas empresas siguen enfrentando un gran laberinto impositivo y burocrático que les consume tiempo, recursos y capital de trabajo. Informa Melisa Reinhold en La Nación que desde el pago de un impuesto provincial, pasando por las retenciones sobre una venta hasta las declaraciones juradas que tienen que presentar ante distintos organismos del Estado, una empresa modelo enfrenta al menos 62 obligaciones tributarias a lo largo de un año. Ver La Nación













