Los nacionales de Richmond presentaron hoy OraQuick, el primer autotest para la detección de HIV a través de la saliva que se comercializará en la Argentina. Se trata de un producto de OTC, que estará disponible mediante el canal de farmacias. Coexistirá con Panbio de la estadounidense Abbott que se realiza mediante muestras de sangre. La empresa apunta a consolidar su posicionamiento en HIV.

Los autotests para diagnosticar diferentes enfermedades escalan a nivel global y de a poco llegan a la Argentina aunque de forma muy paulatina. Ver test cáncer uterino // Ver test ITS

Así por caso, ahora los nacionales de Richmond suman un nuevo producto que se inscribe en esta categoría. Se trata del auto test OraQuick, indicado para la detección de anticuerpos de los virus HIV-1 y del HIV-2, el que se realiza mediante la saliva.

El mismo desembarca en el país tras un acuerdo con la estadounidense OraSure Technologies celebrado en julio pasado. En virtud del mismo, el laboratorio nacional actúa como distribuidor exclusivo del producto en toda la Argentina. Y como parte de esta vinculación, la compañía argentina llevó a cabo estudios clínicos en el país junto con la Fundación Huésped, los que fueron presentados hoy en una conferencia de prensa. Ver Richmond: acuerdo

La que inició la conversación fue la directora de Asuntos Científicos y Técnicos, Elvira Zini. La ejecutiva definió a Richmond como una empresa regional y conformada por seis filiales en América Latina. Puntualizó asimismo que la compañía ya exporta a 26 países, ya sea desde las propias filiales o mediante socios estratégicos. Además Zini remarcó el posicionamiento de Richmond en HIV, negocio al que describió como su nave insignia, recordando que el laboratorio fue punta de lanza y lanzó el primer genérico de toda la gama de antirretrovirales y desde la década del noventa.

A renglón seguido, la directora de la Fundación Huésped, Florencia Cahn, contextualizó por qué son necesarias las herramientas de auto testeo. Y expuso que la principal razón es la relacionada con la confidencialidad, además de que no es necesario pincharse. Así, los tests rápidos ofrecen una alternativa al testeo tradicional por análisis de sangre. Además, Cahn aportó un dato clave: este tipo de test es especialmente necesario para un grupo etario que es más reacio a ir a testearse en un laboratorio, que es el de los hombres de más de 50 años.

A su vez, en la reunión se hizo hincapié en la ventaja de estas herramientas en el conjunto del sistema sanitario. Se indicó que el costo médico anual promedio de un paciente que se detecta en forma temprana ronda los u$s 1.000. Mientras que cuando se trata de un paciente tardío el costo escala a los u$s 9.000 anuales.

En tanto, y en materia de diagnóstico, Cahn hizo especial hincapié en el concepto de oportunidades perdidas, el que alude a las ocasiones en que los médicos no indican pruebas de HIV junto con los análisis de sangre de rutina. Además, explicó y en contra del estigma, que «cualquier persona que haya tenido una relación sexual sin protección puede tener HIV» y que «un diagnóstico rápido puede ser la diferencia entre la vida y la muerte«.

Por último, el director médico de Laboratorios Richmond, Maximiliano Bergman, subrayó que «los estudios clínicos demostraron que los autotests no solamente mejoraban la cantidad de exámenes que se hacían, sino que además aumentaban la cantidad de tests de otras patologías como sífilis u otras ETS».

Por otro lado, Bergman trajo a la conversación los criterios de sensibilidad y especificidad. Así, remarcó que «la sensibilidad es la capacidad para detectar que todos los positivos sean realmente positivos«, mientras que «la especificidad es la certeza de que los negativos sean realmente negativos«. En este sentido, apuntó que los tests de HIV deben ser muy sensibles y muy específicos, y OraQuick cumple con ambos criterios ya que es 99,4% sensible y 99% específico.

En cuanto a la evidencia clínica, OraQuick cuenta con estudios de desempeño y usabilidad que respaldan su utilización como autotest de HIV. Entre ellos se destaca el estudio STAR03, realizado en Sudáfrica y Zimbabwe, el que se constituyó en la principal evidencia para la precalificación del producto por parte de la OMS. La investigación incluyó a 900 participantes que utilizaron el dispositivo sin entrenamiento previo. A su vez, se presentó evidencia de un estudio realizado en Argentina, con 128 participantes, el que arrojó una especificidad del 100%, en el marco de la evaluación de su desempeño y usabilidad en población local.

Mediante este lanzamiento, la compañía encabezada por Marcelo Figueiras apunta a ampliar su presencia en el mercado de productos médicos y fortalecer una oferta que combine medicamentos con herramientas de diagnóstico, complementando su especialización en tratamientos para HIV y otras enfermedades de alta complejidad.

La prueba llega en un momento clave para la situación epidemiológica del país. Y es que en la Argentina viven unas 140.000 personas con HIV y casi la mitad de los nuevos diagnósticos llega de forma tardía, cuando el sistema inmunológico ya está comprometido. En ese sentido, el acceso al diagnóstico temprano se constituye en el gran desafío sanitario.

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