Mientras que la versión latina de la vacuna anti COVID-19 de AstraZeneca fabricada bajo el paraguas de la fundación Slim todavía no cuenta con ninguna dosis en el mercado, Brasil avanza con su propia iniciativa. El país más importante de la región arranca a fabricar su propio IFA en la Fundación Fiocruz. En la Argentina, la tarea la lleva adelante el laboratorio mAbxience.

La ANVISA continúa tomando determinaciones respecto de la amplia gama de vacunas anti COVID-19 disponibles en Brasil. Por caso, la semana pasada puso en stand by a la Sputnik V, fundamentando diferentes razones de índole técnica. Ver artículo Sputnik en stand by.

Y mientras le da la espalda a la vacuna de origen ruso, el país presidido por Jair Bolsonaro apuesta por la versión brasileña de la vacuna desarrollada por AstraZeneca/Oxford.

El paso más significativo se dio el viernes pasado cuando la Fundación Fiocruz recibió la autorización por parte de la ANVISA para fabricar el Ingrediente Farmacéutico Activo -IFA- de la vacuna de AZ. Todo, según se informó, en el marco de la transferencia de tecnología de la compañía británica al Instituto Bio-Manguinhos. Tras este aval, la institución podrá iniciar con la elaboración de lotes piloto en escala comercial. Ver comunicado.

Según el comunicado, luego de realizar las pruebas, Fiocruz deberá solicitar el pertinente respaldo para su uso de emergencia. La aprobación técnica se produjo luego de la inspección que verificó las buenas prácticas de manufactura y concluyó que se cumplen con los requisitos para comenzar este proceso. En tanto, la vacuna de AZ obtuvo luz verde en Brasil en marzo. Ver artículo.

ANVISA autoriza vacuna AZ, Brasil

 

 

 

 

 

 

 

 

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