El Gobierno Nacional aggiorna el régimen de propiedad intelectual aplicado al sector farmacéutico mediante la derogación de una normativa vigente desde 2012. El nuevo marco establece una excepción para proteger a terceros que ya comercialicen productos medicinales. El impacto será en el largo plazo.

A través de la Resolución Conjunta 1, publicada este miércoles 18 de marzo en el Boletín Oficial, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Economía y el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), establecieron cambios significativos en el régimen de patentes químico-farmacéuticas en Argentina. Ver Boletín Oficial.

A partir de ahora, Argentina adopta un esquema alineado con estándares internacionales, donde las solicitudes de patentes serán evaluadas caso por caso según los criterios generales de la ley: novedad, actividad inventiva y aplicación industrial, explicó el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Ver Comunicado de Prensa.

La reforma fortalece el rol técnico de INPI, permitiéndole analizar cada innovación sin restricciones adicionales que, en la práctica, limitaban el desarrollo y la llegada de nuevas tecnologías farmacéuticas al país, detalló la cartera a cargo de Federico Sturzenneger. Con este nuevo marco, que implica más protección a la innovación, el Gobierno apunta que más empresas traigan sus terapias a Argentina, lo que redunde en un acceso más rápido a los mejores tratamientos.

El ministerio de Desregulación remarcó que un sistema de patentes más claro y previsible acelera la llegada de nuevos tratamientos, incluyendo terapias innovadoras que hoy demoran en ingresar al mercado local. Y en sintonía, la cartera considera que la seguridad jurídica es clave para atraer inversiones en investigación, desarrollo y producción farmacéutica, generando empleo y desarrollo tecnológico. De esta forma, Argentina deja de ser una excepción regulatoria y se alinea con standards internacionales, facilitando su inserción en cadenas globales de innovación.

La resolución conjunta incluye una salvaguarda clara que trae alivio a los laboratorios nacionales. Ningún producto que ya está en el mercado puede ser retirado ni requerirse retribución. Los medicamentos disponibles hoy no tendrán cambios, establece la norma. Con esta actualización del sistema de propiedad intelectual, el Gobierno espera promover un ecosistema más dinámico, donde convivan innovación, producción local y acceso.

Aunque hay voces que se contraponen y afirman que el nuevo marco representa el fin de las copias económicas salvo autorización del propietario de la patente. Así que concluyen que será todo igual pero más caro porque habrá que pagarles a los que inventaron el original.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger celebró la medida.  «Representa una mejora trascendental en el respeto de la propiedad intelectual en nuestro país. Aquella resolución, para decirlo en criollo, había hecho muy difícil -sino imposible- obtener la patente de un medicamento en Argentina. Esto no solo era un atentado contra el derecho de propiedad, pilar fundamental del programa de gobierno de Javier Milei, sino que demoraba la llegada de terapias innovadoras al país«, destacó.

«Como es en cualquier país del mundo a partir de hoy el INPI analizará cada solicitud de patente caso por caso, conforme a la ley, sin restricciones adicionales que no existen en ningún país del mundo«, agregó Sturzenegger. Ver post

«Esta reforma marca un cambio estructural en la política de innovación en salud. Argentina deja atrás un modelo que bloqueaba la innovación y se alinea con el mundo para atraer inversión, acelerar el acceso a nuevas terapias y garantizar reglas claras, remarcó el comunicado.

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