
Tal como lo adelantó Pharmabiz, sin activos en pie con los que solventar sus deudas, la cadena de farmacias Dr. Ahorro solicitó la declaración de quiebra. Hubo decenas de dilaciones en el proceso de convocatoria de acreedores y ahora la empresa apela a esta figura legal.
Farmacias del Dr. Ahorro ya apeló a la figura de la quiebra, la que se supone será validada por la Justicia, en función de la falta de activos disponibles.
La empresa busca con este paso una liquidación ordenada del patrimonio y a fin de que los acreedores puedan cobrar de manera equitativa. Previamente al Concurso, había abierto un Proceso Preventivo de Crisis, el que tampoco funcionó.
Entre los argumentos que esgrime la empresa y por los que llegó a ese estado afirma que la golpeó por caso, el cambio de normativa impulsado por el Poder Ejecutivo Nacional a finales del año 2023, a la vez que el sostenido y prolongado proceso de recesión de la economía argentina. En el caso de la normativa, la compañía no explica con claridad el punto, pero se asume se refiere al cambio en la política de varias moléculas, que tuvieron que switchearse como OTC. Ver cambios en OTC
Detallan que durante el 2025 la empresa desarrolló una serie de medidas encaminadas a paliar dicha crisis, como la renegociación de los contratos de alquiler, la obtención de mayores descuentos y plazos en la compra de mercadería, y el inicio de un Proceso Preventivo de Crisis, entre otras. No obstante, en diciembre de dicho año se vio obligada a cerrar las sucursales del interior, y a despedir a más de 72 trabajadores. Ver artículo diciembre 2025
Agotadas las alternativas extrajudiciales, la empresa resolvió luego presentarse en concurso preventivo. Aunque el estado de deterioro se agravó durante el trámite concursal. La empresa informó que en los últimos meses ya no logró generar el capital de trabajo mínimo necesario para sostener su explotación.
Se describió que la cadena intentó vender la explotación de algunas sucursales y rodados en pos de obtener liquidez. Pero que las demoras en las autorizaciones judiciales y las exigencias de tasaciones «imposibles de cumplir» impidieron concretar estas operaciones a tiempo. A su vez remarcan que debido a la falta de resoluciones ágiles, los posibles compradores retiraron sus propuestas, lo que agravó la falta de fondos.
Indicaron que todo eso llevó a la paralización total de la operación por imposibilidad de generar ingresos que le permitan costear los gastos mínimos de operación. Por otro lado la empresa admitió que no cuenta con fuentes de financiamiento ni activos que puedan realizarse rápidamente para generar liquidez.
Indicó que en ese marco tomó la decisión de cerrar las 33 sucursales el viernes 8 de mayo a fin de preservar los activos de la Sociedad y la integridad de los Locales alquilados. La empresa informó que los sueldos de abril de 2026 fueron abonados en un 25% de su valor, encontrándose el 75% restante impago y que tampoco se han abonado los alquileres de ninguno de los locales comerciales. Ver artículo cierre
Energía y Vida de Argentina -tal el nombre de la razón social- había pedido dejar sin efecto la exigencia de contar con una valuación y resolver las autorizaciones sin más trámite. También se había confirmado que la venta de sucursales tampoco resultaría viable en el marco del concurso preventivo.
De modo que ante la Justicia la firma de origen mexicano dejó constancia de que la causa del cierre de las operaciones no es consecuencia de una decisión apresurada, sino de la demora en la resolución de las autorizaciones de venta solicitadas y de la exigencia imposible de cumplir -de una tasación cuasi pericial sobre activos cuyo valor de mercado es intangible.
Así las cosas, concluyó que el concurso preventivo dejó de ser una herramienta viable. Con una firma que no genera ingresos desde el cierre de sus sucursales y un pasivo concursal de magnitud significativa, la única alternativa que resta es la liquidación ordenada del patrimonio a través del proceso de quiebra, que permita la verificación y eventual cobro de los créditos de la manera más equitativa posible.














