La economía inflacionaria impacta en todas las ramas industriales, y la de farma no se constituye en una excepción. En este sentido, los laboratorios nacionales nucleados en CILFA explican las razones detrás de los aumentos de precios, tras más de 70 días de congelamiento. Hoy las cámaras del sector se reunieron con Comercio.

El acuerdo que el Gobierno y los laboratorios nacionales sellaron luego de las PASO para mantener congelados los precios de los medicamentos por espacio de 70 días llegó a su fin. Hecho que, tal como era de esperar en un contexto altamente inflacionario como el actual, disparó una corrección de precios.

Los laboratorios enrolados en CILFA afirman haber acompañado en todo momento las políticas de estabilización de precios implementadas por las autoridades de Gobierno. En ese sentido entienden haber honrado todos los compromisos asumidos. Y ahora, finalizado el plazo previsto para mantener los precios de los medicamentos, se ha procedido a efectuar una corrección de los mismos.

Los laboratorios explican hubo que recuperar los precios de los medicamentos tras más de 70 días de congelamiento durante los cuales, incluyendo noviembre, los precios generales de la economía habrán crecido en torno a un 45%. Se suma la necesidad de afrontar las paritarias firmadas con los trabajadores del sector que implican un incremento anual de salarios del 143% y, finalmente, la necesidad de tomar cobertura frente a las dificultades para acceder a las divisas y el contexto de alta incertidumbre cambiaria motivado por la inminencia de las elecciones presidenciales.

Desde CILFA remarcan que la industria farmacéutica argentina no está en condiciones de operar a pérdida, especialmente en contextos de alta inflación, incertidumbre cambiaria y fuerte dinámica general del resto de los precios de la economía. De esta manera, las correcciones de precios actuales carecen de toda connotación política o especulativa, y únicamente buscan ejercer la potestad de precios libres para asegurar la sustentabilidad de la producción y el abastecimiento, que permita seguir acompañando como hasta el momento las políticas oficiales en salud, explican.

Los laboratorios de CILFA mantuvieron los precios de los medicamentos de venta  bajo receta sin ningún cambio desde el 19 de agosto hasta el presente, honrando el  compromiso asumido. De esta manera, explican que la variación de precios de los medicamentos del 7,8% registrada en septiembre no es atribuible a los laboratorios de la cámara, sino a los laboratorios multinacionales, quienes no concretaron con las autoridades un compromiso similar en términos de precios.

Por otro lado, desde CILFA remarcaron que también es necesario considerar el atraso del precio de los medicamentos producido durante octubre, ya que los medicamentos de prescripción de los laboratorios asociados de CILFA no registraron variación, mientras los precios generales de la economía, y en consecuencia de los costos de producción, siguieron incrementándose.

Tomando en cuenta los conceptos previos y la inflación de octubre, el incremento acumulado de los precios de los medicamentos de los laboratorios de CILFA fue de 99,8%, frente a un aumento de 120,0% del IPC nacional, cifras que confirman el considerable atraso de los primeros. Algo similar ocurre si se compara la evolución de la inflación minorista con el aumento del PVP-PAMI, que en el mismo lapso alcanzó al 104,66%, con una pérdida de más de 15 puntos porcentuales.

Otro factor importante a considerar según CILFA -y que se presentó ante la cartera que encabeza Matías Tombolini– es la dinámica de precios de los medicamentos del PAMI, que se ajustan mensualmente por un coeficiente inferior a la inflación y en consecuencia acumulan un atraso creciente durante el año. Se trata de un segmento que es imprescindible considerar ya que equivale a aproximadamente a un 40% del mercado total.

Asimismo, también se planteó que la industria se siguió viendo afectada por la falta de acceso a las divisas, dado que sólo se concedió una parte mínima del cupo comprometido. Esta situación condujo a muchas empresas a asumir sobrecostos para cubrirse del riesgo cambiario, comentaron desde la entidad.

Aun así, CILFA considera importante destacar que la industria farmacéutica mantuvo durante 2023 su alto nivel de producción, empleo y exportaciones. En el acumulado hasta septiembre exportó por casi u$s 700 millones, un 4,4% más que en 2022, representado un ingreso adicional de divisas de u$s 30 millones, y siendo uno de los pocos sectores industriales en incrementar sus ventas externas en 2023.

Esto se traduce en que a pesar de que el sector tuvo un acceso restringido a las divisas, mantuvo la producción, el abastecimiento interno y además incrementó las exportaciones, contribuyendo a mitigar uno de los principales desafíos macroeconómicos de la Argentina.

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Christian Atance
Periodista especializado en finanzas y mercado de capitales.

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