En el marco de la Argentine Week celebrada esta semana en Nueva York, hubo también representantes de la industria farmacéutica argentina. Los que tomaron la palabra fueron Daniel Sielecki de Elea y Leandro Sigman del grupo Insud, como exponentes de la industria farmacéutica nacional. Los biosimilares y los APIs estuvieron en la palestra.

El gobierno argentino junto al JPMorgan, al Bank of America y al fondo de venture capital, Kaszek organizaron esta semana la Argentine Week en Nueva York con el fin de atraer inversiones extranjeras. El encuentro reúne a funcionarios y empresarios para presentar oportunidades en sectores como la energía, la minería y la tecnología, y también convocó a representantes de la industria farmacéutica argentina.

De un fireside chat titulado “Argentine Pharma, an integrating into global value chains as a trusted partner”, participaron Daniel Sielecki, director del laboratorio Elea, y Leandro Sigman, el chairman de Insud, en representación de la industria farmacéutica nacional y en conversación con Jason Marczak, vicepresidente y director senior del Adrienne Arsht Latin America Center, parte del think tank The Atlantic Council.

Después de presentar a los argentinos como líderes del sector nacional, Marczak destacó el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco firmado entre Argentina y Estados Unidos el mes pasado y su relevancia para el sector en cuanto a la eliminación de aranceles y la promoción de la modernización regulatoria.

El anfitrión resaltó las capacidades de fabricación de la Argentina a la vez que indagó respecto de la infraestructura del país para competir a una escala más grande a nivel internacional de forma inmediata. Al responder Sielecki resaltó que las más de 120 plantas de farma en el país producen más de 5 millones de unidades al año, y definió que Argentina está bien posicionada para proveer nearshoring a EE.UU dentro de un contexto geopolítico cada vez más complicado.

Por su parte, Sigman se refirió a los biosimilares. Indicó que aunque no ve la posibilidad de producirlos en Argentina en el corto plazo debido a los tiempos necesarios para el registro y aprobación de plantas, deslizó que la producción made in Argentina le permitiría a EEUU reducir su dependencia de China.

Y otra área que fue señalada como una gran oportunidad para el país es la relacionada con la producción de APIs. Sigman destacó que hay «tres o cuatro» fabricantes que ya cuentan con la aprobación de la FDA. En tanto, resaltó la fuerza del segmento veterinario al mencionar que una empresa argentina, Biogénesis Bagó es un relevante proveedor de antígenos y vacunas para el banco de fiebre aftosa de Estados Unidos.

En ese contextoSigman trajo a colación las demoras en la entregas de materiales originadas por el conflicto en Irán y alertó sobre la dependencia de EE.UU. respecto de China e India. Rápido de reflejos sugirió: creo que tener una opción en el continente latino podría constituirse en una ventaja enorme.

En paraleloSielecki mencionó sobre la necesidad de acelerar las aprobaciones de la FDA a fin de que el país pueda exportar más productos. Propuso que haría falta «una especie de fast track» para empresas argentinas. A su vez, hizo hincapié en que muchos laboratorios argentinos son multinacionales y que «las capacidades están».

Después, Marczak preguntó por las oportunidades para realizar negocios en conjunto entre empresas estadounidenses y argentinas. Sigman dijo que buscar socios norteamericanos para introducir productos argentinos al mercado podría transformarse en un «quick win«. Sugirió que durante mucho tiempo la industria de farma argentina miraba demasiado para adentro pero que en los últimos 20 años, las empresas del sector empezaron a mirar más para afuera del país.

Sielecki se mostró de acuerdo, afirmando que ya existe una historia de joint ventures. Propuso que para las empresas estadounidenses que dejaron el país durante tiempos de crisis ahora es el momento de volver. Elogió los conocimientos y recursos humanos de la Argentina y el hecho de que hay muchos argentinos trabajando en farma en muchos países alrededor del mundo.

Para concluir, ambos invitados aseguraron que la Argentina está lista para recibir inversiones y tecnología y para constituirse en un buen socio para empresas norteamericanas.

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