Gilead expande su pipeline para enfermedades autoinmunes. Hoy martes anunció un deal para comprar Ouro Medicines y así conseguir la licencia para un anticuerpo activador de células experimental bajo licencia de la china Keymed Biosciences. Establecerá una colaboración estratégica con Galapagos para desarrollar el candidato.
La estadounidense Gilead firmó un acuerdo para comprar Ouro Medicines. Pagará hasta u$s 2,18 mil M por la empresa de San Francisco, que desarrolla un candidato basado en anticuerpos para enfermedades autoinmunes con licencia de la china Keymed Biosciences.
Según el acuerdo, Gilead Sciences pagará a los accionistas de Ouro Medicines u$s 1,68 mil M en efectivo por adelantado, más hasta u$s 500 M en pagos por hitos. La transacción tiene como objetivo acelerar el desarrollo global de un candidato experimental conocido como CM336 (OM336).
A base de gamgertamig, el producto recibió la designación de vía rápida de la FDA en enero y podría convertirse en el mejor anticuerpo activador de células T para enfermedades autoinmunes, según dice el comunicado de hoy. Se encuentra en ensayos clínicos para la anemia hemolítica autoinmune, la trombocitopenia inmune y otras enfermedades autoinmunes. Ver Press Release.
Ouro posee los derechos exclusivos, licenciados por Keymed, con sede en Sichuan, en 2024, para desarrollar, fabricar y comercializar el candidato fuera de China continental, Hong Kong, Macao y Taiwán. A cambio, Keymed recibió pagos iniciales, así como una participación minoritaria en Ouro, que actualmente se sitúa en torno al 15%.
Tras la finalización de la adquisición por Gilead, Keymed prevé recibir u$s 250 millones en efectivo por adelantado, más hasta u$s 70 millones en pagos adicionales por hitos alcanzados.
Por su parte, Gilead planea entrar en una colaboración estratégica con Galapagos sobre la cartera de Ouro. Galapagos pagaría el 50% de la contraprestación inicial y los pagos por hitos, absorbería los activos operativos de Ouro y retendría a sus empleados. Galapagos sería responsable de los costes de desarrollo hasta el inicio de los estudios de registro, mientras los costes posteriores se compartirían equitativamente entre las partes.














