La suiza Ferring le bajó las persianas a su planta situada en el barrio porteño de Floresta. Allí elaboraba sólidos y líquidos no estériles. Ahora su operación full está centrada en BIMSA, el complejo industrial que fuera la ex planta de la nacional Massone y que Ferring adquirió en el año 2022.

Las multis de farma se reconvierten de forma permanente en la Argentina y la suiza Ferring, enfocada en la fabricación de tratamientos orientados en salud reproductiva, también se acopla a la tendencia.

Así, la compañía dio por cerrada su planta ubicada en el barrio porteño de Floresta, la que se especializaba en la fabricación de sólidos y líquidos no estériles y estaba enfocada en proveer a terceros. Dicho site productivo había sido aggiornado en el año 2018 y mediante un desembolso de u$s 1,5 M. Al momento, la locación todavía queda en pie, realizando una minúscula tarea de control de calidad. Ver artículo 2018

Como resultado de este cierre, empresas como las nacionales de Roemmers, Siegfried y Bioprofarma Bagó tuvieron que mudar la elaboración que allí realizaban a otros terceros. En esa sede, el principal volumen de producción estaba centrado en calcios. En paralelo, la mayoría de los técnicos y operarios que actuaban en Floresta tuvieron que relocalizarse en otras plantas del grupo, y algunos incluso salieron de forma definitiva.

Los otros sites de la compañía se sumaron en el año 2022 cuando la multi suiza se quedó con el grupo nacional Massone y enfocado en la producción de gonadotrofinas, utilizadas en procedimientos de fertilización asistida. Además de la ex planta de Massone situada en el barrio porteño de Saavedra coexiste la planta de Biomás, ubicada en el partido bonaerense de San Martín. Ver artículo compra Massone

El interés de Ferring en Massone radicó en que fue su histórico proveedor de la materia prima usada en su producto Menopur. De hecho, en la actualidad, es en la planta de Saavedra donde se realiza la purificación de la hormona. Desde esa sede fabril sale el API terminado y rumbo a la planta que la corporación tiene en Alemania.

En línea con esto, la empresa tiene toda una red montada de donación de orina voluntaria, y a efectos de fabricar dicho API. Esto es porque a fin de elaborar ingredientes farmacéuticos de origen natural a partir de gonadotrofinas, se apoya en las hormonas presentes en la orina de mujeres menopáusicas y embarazadas en los primeros meses de gestación. Ver artículo TN | Ver Diario Uno | Ver Diario Perfil

En paralelo, la compañía adquirió recientemente la planta industrial que fuera de Ades, la marca de Coca-Cola y situada en el Parque Industrial de Pilar. Este proceso contempla trasladar la operación completa de Biomás a Pilar y se estima que el nuevo sitio estará completamente operativo en el 2033. Ver nota

El grupo dio en llamar BIMSA, a todas las operaciones integradas de su adquirida Massone. Tal pata está al mando del argentino Daniel Crapis, quien está al frente de la operación industrial en Argentina, la cual está enfocada 100% en la exportación. Por su parte, en Ferring el número uno del mercado local es Rodrigo Von Unger. Ver Nuevo Uno

Ferring sancionada

Asimismo, y en otro orden de cosas, cabe señalar que el año pasado la filial local de Ferring fue multada por la Agencia de Acceso a la Información Pública, la AAIP. Fue por múltiples infracciones a la ley de protección de datos, la 25.326. Ver legislación

La investigación comenzó tras la denuncia realizada por un paciente que afirmó recepcionar llamadas de un tercero que decía actuar en nombre de Ferring. Dicho interlocutor aseguraba que el paciente estaba inscrito en un programa de apoyo y le pedía sus datos personales. Pero lo crítico surgió cuando el paciente solicitó tal documento de consentimiento, y la solicitud fue ignorada. Ver documento

Y, si bien en el documento oficial de la AAIP, no consta alrededor de qué medicamento surgió tal falta de compliance, Pharmabiz pudo saber que dicho programa estaba centrado en su medicamento Pentasa. El mismo está indicado para la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.

A la hora de defenderse, Ferring argumentó que el consentimiento había llegado a través del médico tratante y mencionó una interacción de una década con el paciente, incluyendo la entrega regular de medicación en su domicilio. Pero lo realmente grave es que la compañía no pudo presentar ninguna prueba escrita o equivalente de un consentimiento informado y de forma expresa.

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Cristina Kroll
Fundadora y Directora [email protected]

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