La industria farmacéutica latinoamericana se reunió en la XLVII Asamblea Anual de ALIFAR los días 1, 2 y 3 de junio de 2026 en Santiago de Chile. En ese marco, se profundizó en la situación del sector, la necesidad de fortalecer la industria de farma y garantizar el abastecimiento de medicamentos.
La Asociación Latinoamericana de Industrias Farmacéuticas, ALIFAR, renovó autoridades para el periodo 2026-2028. La entidad reeligió a Gerardo García de CIFARMA Paraguay en la presidencia de la entidad.
En su mandato apuntará a fortalecer las capacidades productivas de la industria farmacéutica de capitales nacionales en la región latinoamericana. Los representantes del sector se reunieron los días 1, 2 y 3 de junio de 2026 en Santiago de Chile.
En ese marco se emitió una declaración en la que subraya la necesidad estratégica de avanzar en un proceso de reindustrialización en América Latina, orientado a fortalecer las capacidades regionales de producción, innovación y desarrollo tecnológico. La entidad destacó que contar con una industria farmacéutica sólida y competitiva resulta fundamental no solo para garantizar el abastecimiento sostenible de medicamentos en América Latina, sino también para incrementar la autonomía sanitaria y generar valor agregado.
En ese sentido, la asociación enfatizó en la importancia de impulsar marcos regulatorios en materia de propiedad intelectual que mantengan un adecuado balance entre la protección de la innovación y las necesidades de salud pública. Por eso, considera fundamental utilizar de manera efectiva las herramientas y flexibilidades previstas en el sistema internacional de patentes, a fin de favorecer el desarrollo productivo regional y asegurar que las nuevas terapias puedan estar disponibles de forma amplia y accesible para la población.
En esa línea, la entidad manifestó su preocupación por los posibles impactos derivados de la política arancelaria impulsada por países que desconocen acuerdos internacionales. Esta orientación podría traducirse en un aumento de los costos de insumos y materias primas estratégicas, así como en mayores tensiones e incertidumbres en las cadenas globales de abastecimiento, con consecuencias negativas para la competitividad, la previsibilidad y la sustentabilidad de la industria farmacéutica regional.
A su vez, destacó la importancia de avanzar hacia marcos regulatorios ágiles, previsibles y basados en criterios científicos, que permitan acelerar el acceso a medicamentos seguros y de calidad, fomentar la innovación y acompañar el desarrollo industrial farmacéutico. Y se subrayó que una regulación equilibrada y técnicamente sólida constituye un elemento clave para impulsar inversiones, fortalecer las capacidades productivas locales y mejorar la inserción internacional de la región.
Por su parte, ALIFAR alertó sobre los riesgos asociados a procesos de desregulación farmacéutica que puedan debilitar los estándares sanitarios y los mecanismos de control de calidad. En tanto, se advirtió que la reducción de exigencias regulatorias, sin el debido sustento técnico y científico, podría comprometer la calidad, seguridad, eficacia y trazabilidad de los medicamentos, además de generar distorsiones competitivas y afectar la sostenibilidad de la industria farmacéutica regional.
Por eso, en las condiciones señaladas precedentemente, las medidas que favorecen la importación de medicamentos provenientes de países no reconocidos como de alta vigilancia sanitaria puede comprometer la calidad, seguridad y eficacia, además de generar condiciones de competencia desigual e inequitativa para la industria farmacéutica regional. En este contexto, ALIFAR alertó sobre políticas públicas que promueven la creación de sociedades estatales para la producción de medicamentos, que podrían distorsionar la libre competencia, generando gastos innecesarios y comprometiendo recursos fiscales en proyectos de baja eficiencia.
Por último, ALIFAR manifestó su preocupación ante el avance de actores ajenos al sector sanitario que, a través de plataformas digitales de escasa regulación, impulsan esquemas de concentración de mercado que pueden afectar el normal funcionamiento del ecosistema farmacéutico. Según el organismo, estas dinámicas podrían debilitar las garantías de calidad, seguridad, eficacia y trazabilidad en la dispensa de medicamentos, así como generar impactos negativos sobre el acceso equitativo y la sostenibilidad del sistema de salud.














