Hoy miércoles la UIA, en la que CILFA es una pata relevante, celebró el Día de la Industria en la planta del nacional Elea de Villa de Mayo. El acto estuvo encabezado por el presidente de la entidad Martín Rappallini. Por parte del Poder Ejecutivo el que dio el presente fue Pablo Lavigne, el secretario de Coordinación de la Producción.

El laboratorio nacional Elea fue la sede elegida para celebrar hoy el Día de la Industria. El acto, organizado por la UIA, contó con la presencia de representantes de la entidad y referentes empresariales de diferentes ramas de la actividad industrial.

Por parte de la industria farma, los que estuvieron el presidente de CILFA Jorge Belluzzo; el director ejecutivo de la cámaraEduardo Franciosi; Mariano Genovesi, también de la entidad. Por la empresa anfitriona dieron el presente los accionistas Daniel Sielecki, Luis Gold, Agustín Gold y Michael Sielecki y también el CEO de la empresa Gustavo Pellizzari y el CFO, Diego Sánchez. Asimismo se sentaron María Figueiras de Laboratorios Richmond; Pablo Barenboim, el fundador de Montserrat & Eclaire y Sergio Oppel y Sebastián Judyzic de Laboratorios Jayor. Por parte del Poder Ejecutivo, el único interlocutor fue Pablo Lavigne, el secretario de Coordinación de la Producción.

El que abrió la conversación fue Isaías Drajer, el presidente de Elea, y quien ofició como anfitrión. Y luego se sumó el presidente de la UIA, Martín Rappallini quien como concepto neural de su discurso remarcó que la industria nacional está compitiendo con el mundo pero pagando costos argentinos, al tiempo que pidió respeto hacia los industriales que producen y arriesgan su capital.

En su discurso, Rappallini fue concreto: dijo que la economía no puede medirse solamente por la inflación. Subrayó que corresponde reconstruir el crédito, acelerar la reducción del costo argentino, combatir la competencia desleal y el contrabando. También garantizar el abastecimiento de la energía a precios competitivos, facilitar la baja de la morosidad, generar la infraestructura necesaria para exportar, así como consolidar la modernización laboral.

Y yendo a los números el líder de la UIA señaló que en materia de actividad, la industria está 10% por debajo de los niveles de 2022, con sectores que oscilan entre 25 y 30 puntos de caída. Además, indicó que desde agosto de 2023, la industria perdió 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados.

Respecto del auge de las importaciones explicó: “cuando abrimos la economía» a lo que definió como un «proceso necesario para la integración«, no ponemos al 100% de la economía argentina a competir con el mundo. Subrayó que en ese proceso se pone a competir principalmente al 25% que produce bienes y servicios transables, es decir, aquellos que pueden importarse o exportarse. En ese marco puntualizó que la industria queda expuesta a precios internacionales pero sigue pagando costos argentinos. Por ello, Rappallini propuso construir un puente que posibilite a todos los sectores la transición sin alterar el equilibrio fiscal.

Asimismo, Rappallini pidió dejar atrás las descalificaciones y las agresiones hacia quienes producen y arriesgan su capital.

Posición farma

En simultáneo desde CILFA, y mediante un comunicado subrayaron varios conceptos. Se subrayó que la industria farmacéutica argentina es uno de los pocos sectores industriales representativos del capital nacional que, desde hace más de 100 años invierte, emplea, produce y exporta medicamentos argentinos de calidad internacional.

Es una industria nacional con una sólida plataforma industrial amplia y diversa, conformada por más de 300 laboratorios nacionales que invierten por más de u$s 300 M anuales en modernizaciones, ampliaciones y compras de plantas, da empleo calificado a más de 48.000 personas, producen medicamentos sintéticos y biosimilares en el orden de los u$s 19.000 M a precios de salida de laboratorio, y exporta por más de u$s 1.500 M anuales.

Se indicó que la industria farmacéutica argentina está a la vanguardia con 11 plantas productivas en la producción y exportación de medicamentos biosimilares, contribuyendo por medio de una mayor competencia a generar ahorros a los sistemas de salud públicos y privados de más de u$s 2.000 M anuales.

Se subrayó que la farmacéutica es una industria de innovación y valor agregado, orgullo para la Argentina, que demuestra la importancia para el país de tener disponibilidad y accesibilidad constante y permanente de medicamentos producidos en el país y, pese a las políticas de incentivo industrial del Brasil y del Paraguay, demuestra su competitividad en igualdad de condiciones y a la altura de los máximos estándares de calidad internacional.

Por último se resaltó que en los últimos 32 meses la industria farmacéutica ha tenido una performance destacada, acompañando los cambios de la economía argentina a través de la producción industrial de medicamentos, aumentando un 5% los niveles de empleo, realizando exportaciones incrementales de más de u$s 300 M con una balanza comercial superavitaria para el sector nacional y manteniendo los precios de los medicamentos por debajo de la inflación.

RAPPALLINI ANTE EL AUDITORIO
DOMINGUEZ, UIPBA; RAPPALLINI, UIA; FRANCIOSI, CILFA
FOTO FAMILIAR
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