En la reunión anual que celebró ayer la UIA y que tuvo en su cierre al propio presidente de la Nación, Mauricio Macri, el que abrió la jornada fue el representante de CILFA en la UIA, Alberto Álvarez Saavedra. Puntualizó que el Estado tiene un rol clave a través de sus compras e inversiones como de su responsabilidad de brindar reglas claras y previsibles.

Alberto Álvarez Saavedra ayer tomó la palabra en la 24º Conferencia de la UIA. El representante de CILFA en la entidad se refirió al contexto difícil que está atravesando la Argentina tras la megadevaluación de la moneda local que tiene pendiente al país desde la semana pasada. Ver artículo

Particularmente sobre la industria señaló que la misma se enfrenta a una coyuntura atravesada por la caída en la actividad, sumado a un contexto de altas tasas de interés que dificultan el financiamiento y la cadena de pagos. También puso el punto en la alta carga impositiva y en la superposición de tributos tanto provinciales como municipales que, según definió, desincentivan la inversión. Ver artículo

Luego de ello, el ejecutivo realizó un repaso de las principales actividades industriales y el valor agregado que representan. Al explayarse sobre el sector de farma dijo que la Argentina es el país más avanzado de Latinoamérica en materia de biotecnología y resaltó que la industria de farma local cuenta con 11 empresas entre las 500 compañías más grandes del mundo.

Álvarez Saavedra le apuntó directo a todas las esferas del sector público. Y dijo que deben realizar los mayores esfuerzos en reconstruir la confianza, asegurar la institucionalidad, reforzar la lucha contra la corrupción y dar respaldo a nuestra moneda.

Por último, aseguró que el país cuenta con una rica historia industrial. De hecho, puntualizó que la Argentina cuenta con más de 600 mil empresas de todos los sectores y es «uno de los 25 países más industrializados del planeta». Esto, según Álvarez Saavedra es lo que permitió que la Argentina se constituya en una de las tres potencias industriales de Latinoamérica, tándem en el que incluyó a Brasil y a México.

Al cierre de su alocución, el directivo de CILFA puso en primer plano un concepto guía que lleva la firma del ex presidente Carlos Pellegrini: «Sin industria no hay Nación». Y esto lo conectó con la actividad del G20 en cuyo seno señaló se establecen verdaderas guerras comerciales en pos de promover diferentes sectores estratégicos para lograr la relocalización de las industrias dentro de sus propios territorios. En sintonía dijo que «es necesario avanzar en esta inserción internacional abriendo mercados, pero negociando de forma inteligente, articulada con los distintos sectores productivos».

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