Mientras que la industria del juguete acusa un rebote positivo por las ventas del Día de Reyes, el sector automotriz se resiente por la falta de dólares. A su vez, las empresas acusan el impacto de un marcado ausentismo por el rebrote de COVID-19.

Las ventas minoristas como resultado del día de los Reyes Magos estuvieron por encima del año anterior y mostraron un ticket promedio de $2.150 (u$s 19,77) según lo refleja un artículo del diario Perfil. Se explicó que las jugueterías estuvieron reponiendo stock entre esta fecha y la Navidad, lo que según Emmanuel Poletto, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete ayuda a que se mantenga el nivel de actividad. Ver artículo Perfil.

En tanto, para la industria automotriz no llegaron buenas noticias. Se definió que los importadores de autos no podrán acceder a dólares a través del Banco Central para ingresar vehículos desde el exterior.  En una nota de Infobae se informó que, esta decisión se toma como consecuencia de la escasez de divisas. Se detalla que las empresas que importan autos de marcas que no cuentan con fábricas en la Argentina reciben pesos por la venta de los vehículos y luego obtienen algún instrumento financiero que les permite afrontar luego los pagos en dólares y evitar el impacto de una posible devaluación. Un ejemplo son los bonos dólar linked. Ver artículo Infobae.

A su vez, las empresas PyMES, muestran preocupación por el creciente ausentismo que surge como consecuencia de la nueva ola de COVID-19. En Iprofesional se consigna que en las últimas dos semanas el ausentismo creció hasta 25% y fue por ello que el presidente de la cámara que agrupa a las PyMES industriales, Daniel Rosato, propuso conformar, junto al Gobierno y los sindicatos, un «comité de crisis». A su vez, los empresarios reclamaron a las ART que se reconozca al virus como una enfermedad laboral Ver artículo Iprofesional.

Y otro tema que marca la época es el de los cortes de electricidad. Según lo refleja Martín Bidegaray en Clarín el nombramiento de una veedora en Edesur marca el nivel de desacuerdo del Poder Ejecutivo con la empresa. El ente regulador entiende que la distribuidora no estaba preparada para solucionar los cortes que se prolongaron durante varios días a fin de año. En Edesur, en tanto, dicen que el mantenimiento de las redes -y las inversiones- requieren ingreso de dinero. Y que no poseen recursos ya que la inflación avanza cinco meses más rápido que su recomposición de tarifas: 50% subió el costo de vida versus el 9% que el Enre le autorizó a Edesur y a Edenor a subir las tarifas. Ver artículo Clarín.

u$s 1 = $108,72 (Cotización BCRA al jueves 06/01/2022)

 

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