Las declaraciones del titular de la Unión Industrial Argentina sugiriendo que los trabajadores que se nieguen a ser vacunados contra el coronavirus no puedan acceder a sus puestos de trabajo desataron un gran rechazo por parte de referentes sindicales y diversos funcionarios. El pago de un incentivo salarial para estimular la vacunación aparece como un caso testigo que se suma a este debate.

En un acuerdo pactado entre la Unión Obrera Metalúrgica, conducida por Antonio Caló, y Vassalli Fabril, fabricante de cosechadoras radicada en Santa Fé, se estableció un pago de $3000 (u$s 29,24) no remunerativos para los trabajadores que durante agosto completen el esquema de vacunación.

Voceros de la UOM sostienen que la estrategia de premiar la responsabilidad social y el compromiso sanitario es superadora del castigo que supone suspender el pago de salarios.

Pablo Cerra, abogado de la UOM, afirmó sobre el acuerdo:Fue mutuo, explorando alternativas en función de ver la manera de incentivar y estimular el tema de la vacunación y el cuidado de la salud, y en función de que hay demanda laboral dentro de la empresa”.

El sindicato y la empresa, que cuenta con 320 empleados, esperan que durante agosto 280 de ellos puedan recibir el beneficio al acreditar el esquema de vacunación contra el coronavirus con las dos dosis.

La semana pasada, el presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, afirmó que a los trabajadores que no deseen vacunarse se les debería aplicar «el cese de la dispensa y también la remuneración». Los principales referentes del mundo laboral no tardaron en sumarse al debate. Ver nota “Daer responde a la UIA, vacunas”.

Santiago Cafiero, Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, recordó hace unos días que la vacunación contra el COVID-19 tiene carácter optativo y que «no debería existir ninguna política sanitaria dictada desde las empresas»

u$s 1 = $102,61 (Cotización BCRA al jueves 19/08/21 – 15hs)

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