Mientras en la Argentina, el gobierno y los laboratorios dedican interminables jornadas de negociaciones para establecer un precio acorde para los medicamentos, en el marco de los «Precios Cuidados», en Chile el panorama es totalmente contrapuesto.

La nueva ley de medicamentos 20.724 publicada el viernes pasado, en el Diario Oficial de Chile obliga a imprimir en las cajas, el precio de las medicinas. Ver ley.

Esto que parece imposible para el actual escenario de la Argentina puede implementarse en el país vecino debido a sus muy diferentes tasas de desempeño económico.

Chile presentó durante 2013 un índice de inflación anual del 3% según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Ver informe.

Claro que la impresión del precio no será el único cambio. Según lo detalla el diario La Tercera se deberá emitir una receta que incluya el principio activo del medicamento. Ver artículo.

También, los puntos de venta deberán tener disponibles los medicamentos bioequivalentes aprobados por el Instituto de Salud Pública.

Actualmente son 347 los remedios con esta condición. De ellos, unos 300 se venden en farmacias y los restantes son de uso hospitalario, de acuerdo a lo especificado por el diario La Tercera.

La norma, además modifica lo referido al stock en el punto de venta. Obliga a que su disponibilidad sea obligatoria en las farmacias, «luego de que distintas fiscalizaciones detectaran su baja disponibilidad en el mercado», puntualizó el medio periodístico.

Según La Tercera, las farmacias de la cadena Cruz Verde comenzaron a etiquetar cerca de 70 mil productos por sucursal, para cumplir con la norma, desde el pasado viernes 14 de febrero.

“Farmacias Cruz Verde ya se encuentra  implementando el etiquetado de precio en todas las cajas de los medicamentos que ofrecemos al público. Incluso antes de la entrada en vigencia de la ley, hemos dado exposición, disponibilidad y visibilidad a los medicamentos que han acreditado certificación de bioequivalencia”, informó la cadena al diario chileno.

Mientras tanto, el diario El Mercurio reportó que las cadenas de Farmacias Ahumada y Salcobrand todavía no tenían la suficiente disponibilidad de medicamentos equivalentes, al hacer un recorrido para el artículo que se publicó el sábado 15 de febrero.

El Mercurio también subrayó que las autoridades convocaron a denunciar a los establecimientos que no cuenten con algún fármaco bioequivalente o a aquellos vendedores que traten de persuadir a los clientes para que elijan un remedio sobre otro.

Esta práctica que en Chile se denomina «canela» se refiere a las comisiones que perciben los farmacéuticos o sus empleados al intentar vender productos que dejen mayor margen de ganancias.

Qué difícil sería implementar esto en la Argentina donde los puntos de venta, a falta de rentabilidad, sobreviven tratando de comercializar y proponer las marcas y presentaciones que le dejan mejores condiciones a efectos de la caja diaria.

articuloelmercurio

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