Tras el visto bueno del FMI, Luis Caputo buscará en Washington financiamiento con apoyo de organismos multilaterales, mientras Sancor pidió su quiebra. En paralelo, la cadena ganadera muestra señales de alarma con una caída del -10% en el consumo de carne y menor actividad en frigoríficos.
Luego del anuncio del FMI de la aprobación de la segunda revisión del acuerdo firmado en 2025, el ministro de Economía, Luis Caputo, se enfocará, en su viaje a Washington, en conseguir fondos para cubrir parte de los vencimientos de deuda de julio, que llegan a u$s 4300 M. Informa Guillermo Idiart en La Nación que el equipo económico busca obtener fondos de bancos privados con garantías de organismos multilaterales, a tasas más bajas que las que se podrían conseguir en los mercados internacionales. Ver La Nación
Por otro lado, la empresa láctea Sancor solicitó su propia quiebra, luego de años de crisis financieras que llevaron finalmente a su insolvencia, según informó ATILRA, el sindicato de ese sector. Detalla Infobae que el concurso preventivo de acreedores presentado a principios del año pasado no fue suficiente para recuperarse y la compañía debe u$s 120 M. Ver Infobae
En paralelo, el asado se vuelve un lujo. Esto es a causa de que el arranque de 2026 encendió señales de preocupación en la cadena ganadera. De acuerdo con un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes, CICCRA, entre enero y marzo se consumieron 512,8 mil toneladas de carne vacuna, lo que implicó una caída del –10% frente al mismo período del año anterior. Comunica IProfesional que la baja en la demanda interna se produce en paralelo a un nivel de actividad reducido en los frigoríficos, que atraviesan uno de los pisos más bajos en años. Ver IProfesional













