Un perro que habla es el protagonista del creativo comercial de Voltaren. El animal se queja de que su dueño logra arrastrarlo y hasta alzarlo después de aplicarse el gel que le devuelve la movilidad perdida.

Los dolores de espalda suelen llegar por diferentes razones y una de las más frecuentes es por realizar esfuerzos sobredimensionados. Así, diferentes laboratorios han encontrado creativas formas para representar tales situaciones de manera más o menos efectiva.

Y ahora Voltaren del laboratorio británico GSK recurrió a un perro parlanchín para mostrar la funcionalidad de su antiinflamatorio. En el spot el animal es el protagonista y el que lleva el hilo del discurso y la trama.

A través de una voz entre quejosa y ocurrente se refiere a su dueño, sobre quien describe que ahora puede «agacharse», «arrastrarme» y «hasta alzarme» después de haber probado Voltaren.

Es justamente el producto el responsable de que el perro sea obligado a bañarse porque ahora sí su cuidador puede apelar a la fuerza y empujarlo a realizar actividades imposibles de llevar a cabo de no haber usado el gel.

La marca de venta libre se incorporó al portafolio de GSK, después de que en el 2014 conformara un joint venture con la suiza Novartis. Sin embargo, este año el producto quedará enrolado en la nueva compañía combinada que operará a nivel global bajo el nombre de GSK Consumer Healthcare, y que tomó forma tras el joint venture cerrado en diciembre pasado entre GSK y Pfizer. Ver artículo Ver artículo

OTC: se juntan GSK y Novartis

GSK y Pfizer: mega deal en OTC

Artículo anteriorMSD adquiere Immune Design
Artículo siguienteRetail Brasil: ¿CVS vende Onofre?

DEJA UNA RESPUESTA

Escriba su comentario
Ingrese su nombre