El gobierno sigue con la mirada puesta en el eje de la propiedad intelectual. Se deroga una resolución del 2015 que ahora consideran restrictiva para la inversión y la innovación en el sector agropecuario. De todas maneras, la norma que se da de baja prohibía el patentamiento de secuencias genéticas y proteínas homólogas, ambas técnicas usadas en producción de medicamentos biológicos.

El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial eliminó hoy restricciones regulatorias surgidas en el año 2015. Las mismas estaban relacionadas con el patentamiento de desarrollos bio en la Argentina. Afirman que el objetivo es revertir un entorno registral que se considera restrictivo para la inversión y la innovación en el sector agropecuario, volviendo a alinear al país con los standards internacionales.

De modo que ahora se deroga una resolución que prohibía el patentamiento de secuencias genéticas y proteínas homólogas, ambas técnicas usadas en producción de medicamentos biológicos. Ver Resolución 283 de 2015

Y la nueva normativa emitida hoy, expresa como eje central que no se considerará invenciones a las plantas, los animales y los procedimientos esencialmente biológicos para su reproducción o producción, es decir para su obtención.

Según el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger la norma de los últimos días del segundo mandato de Cristina Fernández había hecho casi imposible patentar desarrollos biotecnológicos en Argentina. Exigía que las partes y componentes modificados estuvieran «aislados» del organismo, una condición que según explicó los privaba de toda aplicación industrial y, por ende, de protección.

El funcionario afirmó en la red X que el resultado fue previsible: Argentina quedó rezagada frente a países que adoptaron criterios más flexibles. Nuestra producción agropecuaria, una de las más competitivas del mundo, no podía acceder a tecnologías claves que mejoran productividad, sustentabilidad y competitividad internacional. Un gol en contra que pagamos todos.

Luego subrayó que “como dice el presidente Javier Milei la propiedad privada es el pilar sobre el que se construye una sociedad próspera”. Y, por tanto, la propiedad intelectual es una derivada directa de ese principio. Resaltó que no respetarla no es sólo un atentado al derecho de propiedad: es desalentar el conocimiento, la inversión y el progreso. Ver posteo X

Contextualizó asimismo que hace unos meses el gobierno derogó la Resolución Conjunta 118 del año 2012 centrada en patentes farmacéuticas. El ministro dijo que hoy se completa esa lógica en biotecnología agropecuaria. Indicó, que con esta medida, Argentina se alinea con los standards internacionales que respetan nuestros socios comerciales. Subrayó que la propiedad intelectual sólida es una condición de entrada a los grandes mercados. No es negociable para la UE, no lo es para EE.UU., no lo es para ningún acuerdo serio.

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