En un año seco de deals hasta el momento, AZ quedó en el centro de las miradas del sector de Farma. Bloomberg afirma que la multi quiere adquirir a su rival Gilead. Aunque la norteamericana dijo que no tiene interés en venderse o fusionarse.

La británica AstraZeneca realizó un acercamiento preliminar con su rival Gilead por un potencial merger, según dio a conocer la agencia de noticias Bloomberg. El medio consignó que la empresa contactó a Gilead de manera informal el mes pasado para medir el interés en un posible tie-up. Ver artículo Bloomberg.

Aunque lo más importante es que Gilead no tiene interés por el momento en venderse o fusionarse con otra compañía farmacéutica y prefiere enfocar su estrategia de deals en partnerships y pequeñas adquisiciones. Un representante de Gilead declinó realizar comentarios, en tanto que un vocero de AZ dijo a Bloomberg que la compañía no comenta sobre «rumores o especulaciones».

La pandemia y las cuarentenas que se activaron en la mayoría de los países, apagaron el ritmo de las fusiones y adquisiciones en todas las industrias. El volumen mundial de M&A cayó cerca de un -45% en lo que va del año y el bimestre abril-mayo fue el más pobre en los últimos 22 años.

AstraZeneca, valuada en u$s 140 mil millones, es la farmacéutica británica más grande por capitalización de mercado y se destaca por sus tratamientos enfocados en enfermedades que van desde el cáncer hasta trastornos cardiovasculares. Gilead por su parte, tiene un valor de alrededor de u$s 96 mil millones según el cierre del último viernes, y resaltó recientemente porque su molécula remdesivir recibió la aprobación en los Estados Unidos para su uso en pacientes con coronavirus.

La propuesta de AZ refleja cómo el panorama de la industria farmacéutica podría cambiar en un contexto en el que las big pharma se concentran en la carrera para hallar terapias y vacunas contra el COVID-19. Y aunque Gilead dijo que no, Bloomberg se tomó el tiempo de hacer las cuentas. El medio dijo que si el acuerdo llegara a su fin, superaría la compra de u$s 74 mil millones que protagonizó BMS el año pasado al hacerse de Celgene, y que se constituyó en la adquisición más grande de la industria hasta este momento. También se ubicaría entre las diez transacciones más grandes de la historia.

Caída de los deals

El mercado de deals en el sector de Farma tuvo un raro auge en este último tiempo en que la pandemia y sus consecuentes cuarentenas apagaron el ritmo de fusiones y adquisiciones en todas las industrias. El volumen mundial de M&A retrocedió alrededor de un -45% este año, según datos compilados por Bloomberg, al tiempo que algunos acuerdos ya anunciados se cayeron. Sin contar inversiones menores, el sector de dealmaking en abril y mayo apenas llegó a los u$s 100 mil millones en total, y se constituyó así en el bimestre más bajo de los últimos 22 años.

El CEO de AZ, Pascal Soriot, un ex ejecutivo de Roche, logró transformar la empresa desde que asumió el mando hace ocho años. En aquel momento la multi tenía un avejentado portafolio y poco foco en innovación. Soriot capitaneó por caso el desarrollo de Lynparza, que inicialmente se aprobó para cáncer de ovario pero que luego mostró resultados exitosos en otras enfermedades relacionadas. Desde entonces, según lo consigna Bloomberg, AstraZeneca sobrepasó a su rival británico GSK en valor de mercado.

El año pasado, AZ selló su mayor transacción en más de una década al acordar un desembolso de u$s 6.900 millones para hacerse de un promisorio tratamiento contra el cáncer de mama desarrollado por la farmacéutica japonesa Daiichi Sankyo. Además en este junio la compañía alcanzó un deal con Accent Therapeutics para potencialmente invertir más de u$s 1.100 millones en terapias oncológicas. Incluso el valor de las acciones de la corporación se disparó luego de las novedades en torno a los ensayos de su medicamento Tagrisso contra el cáncer de pulmón.

AstraZeneca está colaborando en el desarrollo de una potencial vacuna contra el COVID-19 creada por la Universidad de Oxford que entraría en la fase final de las pruebas clínicas a finales de junio. Es una de las candidatas que obtuvo apoyo financiero por parte del gobierno de Estados Unidos que destinó más de u$s 1.200 millones para la Operación Warp Speed, en un intento de asegurarse la provisión de vacunas para el país.

Por qué interesa Gilead

Gilead atrajo la atención de los inversores por su droga antiviral remdesivir, que logró hacerse paso en los estudios clínicos contra el COVID-19 en los últimos meses. La firma con base en California vio un constante declive en las ventas de su franquicia de hepatitis C y está tratando de vigorizar su pipeline con nuevas moléculas potenciales.

Su molécula remdesivir, que obtuvo una autorización para uso de emergencia por parte del gobierno norteamericano, demostró un acortamiento en la internación de personas con coronavirus. Incluso el banco de inversión SVB Leerink pronostica que las ventas de esta droga podrían alcanzar los u$s 7.700 millones en 2022.

Gilead fue fundada en 1987 por Michael Riordan, un médico doctorado en Harvard que buscó desarrollar tratamientos para infecciones virales luego de un diagnóstico de dengue tras contagiarse en el sudeste asiático. Entre los blockbusters de la compañía se destaca Tamiflu, el conocido medicamento contra la gripe que la firma ayudó a desarrollar y que ahora está bajo el ala de Roche. La empresa también es dueña de Truvada, un producto que apunta a prevenir el HIV, además de comercializar otras drogas para enfermedades del hígado e inflamaciones.

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