Ayer todos los número uno de la industria farmacéutica estuvieron presentes alrededor de la convocatoria de la ministra de Industria Débora Giorgi.

Fue por esto, que los principales managers y cabezas de laboratorio tuvieron que saltear este año el IMS World Review.

La ministra y su equipo quisieron dejar una consigna clara entre los presentes: “el sector de medicamentos resulta un área estratégica para la Argentina y apuntamos a reducir el déficit comercial hacia el 2010”.

Por ello queremos discutir con todas las voces de la industria ¿Qué tenemos que hacer?.

Desde el gobierno dijeron que la política industrial apunta a reforzar la producción en las plantas ubicadas en el país.

Y advirtieron que los laboratorios internacionales bajaron su producción en la Argentina. Por eso consignaron que la fabricación local será condición de acceso a nuestro mercado.

De hecho, Giorgi subrayó luego a través de la página oficial del Ministerio que “los laboratorios multinacionales han bajado sustancialmente su producción en la Argentina; tenemos en el país 230 laboratorios inscriptos pero menos de la mitad de los mismos cuentan con una planta industrial, de las que hay solamente 110”. www.pharmabiz.net/?p=5259

Asimismo subrayó que las importaciones de principios activos crecieron un 60% entre 2003 y 2010, mientras que los medicamentos lo hicieron un 229%.

Los que escuchaban eran Fabio Capano, el número uno de Boehringer Ingelheim; Julio Gay, gerente general de Eli Lilly, y el brasilero Marcio Martins de Merck Sharp & Dohme.

No se la quisieron perder, Rodolfo Civale de GSK; Eduardo Neira, el grerente general de AZ y flamante presidente de CAEME y Elvin Penn, la figura principal del británico BMS en el país.

Por los nacionales estaban Alberto Alvarez Saavedra por parte del nacional Gador; Rubén Abete, del laboratorio Dallas, a la vez que presidente de CILFA; Isaías Drajer por parte del ascendente Elea y Rodolfo Bluthgen en nombre del grupo Roemmers.

Estuvo también Jorge Cassará número uno del nacional Cassará; Eduardo Verardo de Soubeiran Chobet; Hugo Caivano, en su doble rol de número uno de Spedrog Caillon y presidente de Cooperala.

También participó José Luis Tombazzi del nacional Denver Farma; Luis Saenz, fundador del celeste y blanco Omicrón; Aldo Conti de Varifarma y Eduardo Kampel, el número uno de laboratorios  Kampel.

Por el lado del gobierno estuvieron el Secretario de Industria, Eduardo Bianchi, y Pyme, Horacio Roura para encabezar lo que dieron en llamar foro de la cadena de valor de medicamentos en el marco del Plan Estratégico Industrial Argentina 2020.

Claro que habrá más tela para cortar. Los distintos referentes manifestaron sus opiniones y luego de un documento que elaboraría la gente de Giorgi, se convocaría a una segunda reunión para seguirle dando puntadas al proyecto.

Uno de los temas que se barajó en la discusión fue el de las patentes. Algunos industriales nacionales opinaron que debería acreditarse que todos los productos a los que se les conceda la patente tengan “altura inventiva”.

Se fundamentó que de otro modo, es imposible que puedan fabricarse en el país, si no puede superarse esta barrera. Aunque las multinacionales subrayan que los productos con patente y sin copia en la Argentina, son ínfimos y no mueven el amperímetro de la balanza comercial.

Los nacionales también deslizaron equiparar la carga fiscal de la producción nacional con la de la importada porque subrayan que en la actualidad, los laboratorios locales están en clara desventaja respecto de este punto.

Mientras tanto, las multis se mantuvieron con un perfil bajo porque consideran a este giro como un nuevo balde de agua fría.

Aportan, sin embargo que para trazar un plan de largo aliento como el que proyecta el gobierno, es fundamental diseñarlo teniendo en cuenta el escenario de la medicina del 2020.

Es así que realizando una analogía con otras industrias, dicen «no puede pensarse en fabricar televisores en blanco y negro cuando la medicina está yendo hacia la biotecnología«.

Y si bien no se niegan a la producción local, estiman que deberían implementarse políticas industriales de largo aliento.

Grafican además que son poquísimos los países que presentan balanza superavitaria en materia de medicamentos. Y que en los excepcionales casos de China e India, dichos Estados otorgan ventajas competitivas diferenciales para producir en el país a la vez que implican un gran volumen de mercado.

El ministerio de Industria afirmó mientras tanto, que el mercado interno de medicamentos es de u$s 4.300 millones y mantiene un déficit de 1.300 millones, los que se elevarían a u$s 2.800 millones en 2020.

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1 COMENTARIO

  1. Coincido con la politica Brasileña ,se debe dar facilidad a la inversion nacional y coordinar con las multinacionales tambien la estrategia nacional e internacional.Basta de 223!

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