Este martes, en el marco del AmCham Summit, referentes de farma se reunieron para hablar sobre las innovaciones en la industria. Se conversó sobre acceso, innovación, inversiones y más. Hubo voces tanto desde las multis como desde la industria nacional.
La industria farmacéutica tuvo su espacio en el AmCham Summit, celebrado ayer, martes 14 de abril, en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. Todo fue en el panel titulado «El futuro de la salud: inversión y desarrollo».
En la charla participaron Edgardo Vázquez, al frente del nacional Bagó; Juan Manuel Paz, al mando de la norteamericana Amgen y Eduardo Junqueira, gerente general de la norteamericana J&J Innovative. La moderación corrió por cuenta de la periodista de Clarín Irene Hartmann.
Consultados sobre el valor que tiene la innovación y la industria farmacéutica en el sistema sanitario argentino, Vázquez afirmó que el rol de Bagó, como empresa nacional, con casi más de nueve décadas en el país es el de garantizar la accesibilidad de los tratamientos, en un contexto «desafiante». «Y en ese contexto, creo que la innovación, la incorporación de inteligencia artificial, la mejora en la posibilidad de desarrollo de nuestros productos, contribuye a que los ciudadanos argentinos tengan esos productos disponibles la mayor cantidad del tiempo», sostuvo el gerente general de Bagó.
Por su parte, Paz, de Amgen, coincidió en que uno de los desafíos que se presenta en la actualidad es el acceso equitativo a la salud, pensando a la salud de manera federal. «Argentina enfrenta el desafío de una fragmentación muy grande y de ser un país muy grande en términos de kilómetros por cubrir», agregó. «Si vos me preguntás a mí cuál es el gran desafío que tenemos todos, es acercar la innovación, porque ya está probado que mejora la calidad de vida, e incluso que se han curado muchas enfermedades que hasta hace unos años eran impensadas. Entonces, el desafío que tenemos es, con toda la innovación que traemos, ¿cómo hacemos para que le llegue a todos? Nuestra misión es servir a los pacientes», analizó. Para lograr eso, Paz destacó que buscan apostar a los modelos público-privados en los que «cada uno pone pone su granito de arena».
En ese sentido, Junqueira, sostuvo que estamos viviendo en una era en la que surge un avance extraordinario en la salud, lo que está transformando los resultados a los pacientes. «El ritmo de la innovación es notable, y nosotros, como industrias enfocadas enfocadas en la investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos, tenemos la responsabilidad de seguir innovando para poder exactamente atender a estas necesidades médicas todavía insatisfechas y así seguir elevando los standards de calidad de la atención», analizó.
En este aspecto, el referente de J&J habló de enfermedades tales como el mieloma múltiple. «Hace treinta años, un paciente de mieloma múltiple tenía dos años de expectativa de vida. Hoy, un paciente diagnosticado puede vivir más allá de quince años. Y, en algunos casos, con tratamientos en investigación hoy estamos llegando a casi una cura funcional», comparó. Para acompañar ese proceso, desde la compañía el año pasado se invirtió, según Junqueira, más de u$s 300 mil a través de alianzas con universidades y hospitales para abordar uno de los principales desafíos del sistema, que es la escasez de personal, principalmente en enfermería y atención comunitaria, por ejemplo.
A la hora de hablar sobre inversiones, Hartmann hizo referencia a que en el Argentine Week el gobierno posicionó a la salud como un sector totalmente estratégico para atraer inversiones. Sobre esto, Paz expresó que las multinacionales tienen un enfoque similar, con la Argentina como un país clave para los estudios clínicos a nivel global. «Cuando arrancamos en el país estábamos en el top quince de países que reclutaban pacientes para estudios clínicos. Ahora estamos en el top 10 y estamos aspirando este año a cerrar en el top cinco», graficó. Ver Argentine Week
«Tenemos un capital humano muy, muy interesante, muy respetado, que asegura que los estudios se puedan llevar adelante de la mejor manera. Lo mismo los centros, creo que nosotros, como industria, también hemos invertido en infraestructura, para que esos centros estén acordes a esto», agregó Paz en este sentido. A su vez, explicó que actualmente se está invirtiendo cerca de u$s 700 millones por año en materia de estudios clínicos, pero «hay una torta muchísimo más grande en el mundo». «La verdad que con esta administración hemos avanzado muy positivamente, sobre todo en tiempos de aprobaciones y demás, y eso está convirtiendo mucho más atractivo al país, teniendo en cuenta que nosotros competimos contra otros países que también quieren llevarse ese dinero, y creo que estamos yendo en la línea correcta», opinó el gerente de Amgen.
A su turno, el titular de J&J Innovative expresó: «En un periodo relativamente corto de tiempo, la Argentina dio pasos importantes hacia una mayor integración global y alineación a standards internacionales». Esto tiene que ver con el avance en temas como propiedad intelectual, en mejorar los procesos regulatorios de forma gradual, así como en una mayor apertura al comercio, «lo que crea un entorno más competitivo para el sector», consideró Junqueira.
Por su parte, Vázquez destacó que Bagó invierte hace nueve décadas en la Argentina, y agregó: «El segmento farmacéutico requiere una visión de largo plazo, requiere entender un negocio regulado. Es muy importante lo que mencionó en la charla que nos antecedió el ministro de Salud, Mario Lugones, sobre seguir trabajando en la ANMAT para que siga siendo una agencia de referencia que nos permita abrir mercados». Ver Lugones en AmCham
«Nuestra industria, la industria nacional, ha logrado exportar y crecer en exportaciones en los últimos dos años de un modo significativo. Estamos teniendo tecnologías de producción que permiten garantizar accesibilidad y conquistar mercados», sostuvo Vázquez y mencionó que Bagó exporta al sudeste asiático, tiene operaciones en Singapur, Sri Lanka, Vietnam, el sur de Asia, y el centro de Asia.
«Tenemos cinco plantas productivas en la Argentina y, por ejemplo, exportamos productos desde La Rioja a China. Y somos altamente competitivos haciéndolo, con lo cual hay que seguir garantizando ese nivel de inversión, esa conjunción entre lo que es la academia, las capacidades humanas que tiene el país, y tenemos por delante todas las posibilidades», instó el gerente de Bagó.
Para lograr esas inversiones, Junqueira habló sobre los incentivos que todavía figuran como pendientes en el país. En esa línea, consideró que Argentina, en un periodo corto, recién, ha avanzado muy positivamente desde el punto de vista de llegar a estos standards de alineación internacional. «Hay que seguir avanzando en temas importantes como el de la propiedad intelectual para garantizar y dar la seguridad jurídica y la previsibilidad para que empresas como la nuestra sigan invirtiendo, tanto desde el punto de vista de la investigación clínica como, obviamente, trayendo de forma temprana las terapias más innovadoras para Argentina», opinó y agregó como otro factor crítico seguir profundizando el trabajo conjunto de los sectores público y privado.
Desde Bagó, por su parte, Vázquez apeló a la sustentabilidad del sistema. «Como argentinos, nos debemos la discusión de cómo vamos a garantizar el acceso a esos tratamientos en un país federal que tiene profundas asimetrías entre las distintas provincias. Entonces, creo que si uno tuviese que pensar de acá a diez años, es cómo garantizamos que los argentinos sigamos teniendo la salud que nos merecemos», cerró.
Por último, Paz introdujo el concepto del «círculo virtuoso». «Los estudios clínicos sirven para empezar a probar en el país moléculas innovadoras y demás. Luego de eso, se aprueba en el país de referencia, y vienen los registros de Argentina, que es ahí donde tenemos un gap y se está trabajando de la manera correcta, estamos viendo mejoras, pero tenemos que seguir profundizando ahí para que los pacientes accedan lo antes posible a esas terapias», concluyó el ejecutivo.














