Los contratos por las vacunas anti COVID-19 y el abastecimiento siguen dando tela para cortar. Ahora, el empresario Hugo Sigman salió a aclarar que su laboratorio mAbxience es sólo una de las patas de la fabricación del inyectable de la británica AstraZeneca en México. En su descargo, negó haber influido en la falta de acuerdo entre el Estado y Pfizer; y habló de los obstáculos para fabricar localmente la versión de AZ.

El titular del Grupo Insud, Hugo Sigman hizo público un descargo con el que marcó la cancha en relación a la producción de vacunas anti COVID-19. Allí se refirió a diferentes puntos, entre los que aclaró el rol que está cumpliendo su laboratorio mAbxience en la fabricación del principio activo de la vacuna de la británica AstraZeneca/Oxford en México. Ver descargo.

En el documento publicado en su cuenta personal de LinkedIn, el empresario señaló que el equipo científico y técnico de mAbxience trabaja contrarreloj desde noviembre del 2020. «Felizmente, ha cumplido con los objetivos, tanto en tiempo como en cantidad, y así lo seguirá haciendo», destacó.

A su vez, Sigman explicó que mAbxience no es el propietario de la vacuna, ni el responsable de venderla, ni cobrarla, ni de firmar los contratos con los gobiernos o establecer las fechas de entrega. Dijo taxativamente que la firma «ha sido seleccionada, en un reconocimiento al capital humano y científico argentino, para producir el principio activo, como parte de un proyecto que tiene como objetivo abastecer de la vacuna a precios accesibles a los países de nuestra región«.

Al mismo tiempo, Sigman aclaró que «ni mAbxience ni yo hemos acordado ni firmado ningún contrato con el Ministerio de Salud de Argentina, ni de ningún otro país, por la vacuna contra el COVID-19, ni hemos cobrado dinero alguno de ningún gobierno por su fabricación o venta. Tampoco tenemos potestad o influencia para decidir en qué país se realiza la formulación del principio activo producido en Argentina y el llenado de los viales«, puntualizó.

En su descargo, negó haber incidido sobre algunas autoridades de gobierno para impedir un acuerdo con Pfizer para la adquisición de su vacuna. «Desconozco los motivos por los cuales el Estado Nacional no ha llegado a un acuerdo, pero no tuve influencia ni participé de esa decisión«. Sigman explicó que su grupo mantiene una relación de trabajo con el laboratorio estadounidense. «Sinergium Biotech, compañía de la cual soy uno de los accionistas, fabrica para Pfizer la vacuna para prevenir la neumonía«, señaló refiriéndose a la vacuna neumocócica conjugada 13 valente, Prevenar 13.

Para el empresario, la versión -de haber influido en la falta de acuerdo entre el Estado y Pfizer-, además de infundada, es ridícula. «¿Qué interés, personal o empresarial, podría tener en impedir un contrato para la compra de vacunas entre el Estado Nacional y otro laboratorio? ¿Fabricar más principio activo en una empresa de mi propiedad? La idea no se sostiene: en diciembre del año pasado mAbxience tuvo que rechazar solicitudes de otras compañías farmacéuticas porque había comprometido toda su capacidad de producción del año 2021 y parte del año 2022«, resaltó.

En este sentido, remarcó que «difícilmente podríamos obtener un beneficio evitando que Argentina compre la vacuna de Pfizer, o de cualquier otro laboratorio. Pero además la cuota argentina del principio activo fabricado por mAbxience no alcanza para cubrir las necesidades de nuestro país, por lo que es imprescindible contar con otras vacunas», enfatizó.

En otro pasaje de sus descargo, explicó la razón por la cual no se podría utilizar parte del principio activo que produce mAbxience para formularlo, envasarlo y distribuirlo directamente en Argentina. La empresa del Grupo Insud no es la propietaria del principio activo, solo lo fabrica, de modo que no puede disponer del mismo como si le perteneciera, justificó.

El ejecutivo aclaró también que formular fraccionar y envasar cada tipo de vacuna requiere una serie de equipos e insumos específicos que, por la alta demanda global, hoy resultan imposibles de conseguir rápidamente. Este es, de hecho, el problema que enfrentó en México el laboratorio Liomont, quien formula, fracciona y envasa el principio activo que mAbxience produce en Argentina y que determinó una demora en el inicio de la producción. «Sería necesario, además, capacitar al personal científico y técnico para esta fabricación en particular, lo cual lleva tiempo»; dijo.

«Hasta donde tengo conocimiento, ninguna planta activa hoy en Argentina puede realizar esta tarea de manera inmediata», resaltó.

Sobre el cierre de su carta, negó también que la planta de mAbxience haya sido construida con dinero provisto a través de subsidios o préstamos del Estado Argentino. «Fue desarrollada enteramente con fondos del Grupo Insud«, remató.

 

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