El regulador estadounidense, la FDA, pidió hoy lunes un aumento de casi el 34% en su presupuesto para el próximo año fiscal. Dice que requiere más fondos para una modernización crítica de la salud pública, programas básicos de seguridad alimentaria y seguridad de productos médicos y otra infraestructura vital.

La Administración de Drogas y Alimentos de los EEUU anunció ayer que solicitó un presupuesto total de u$s 8.400 millones para el año fiscal 2023. Entregado como parte del presupuesto del presidente Joe Biden para los 12 meses que comienzan en julio, el pedido representa un aumento de casi el 34%, o u$s 2.100 millones, sobre el nivel de financiamiento del año fiscal 2022.

El presupuesto cubre todas las actividades del regulador estadounidense, lo que incluye la modernización crítica de la salud pública, programas básicos de seguridad alimentaria y seguridad de medical devices, etc. La solicitud contempla u$s 3.7 mil millones en autoridad presupuestaria (un aumento de $356 millones) y $3 mil millones en las tarifas que la agencia cobra a los fabricantes que regula (un aumento de $153 millones). Ver Press Release.

La solicitud también incluye u$s 1.6 mil millones en fondos obligatorios para apoyar la capacidad de la FDA para prepararse para futuras pandemias. Como parte del plan del departamento de salud del gobierno de EEUU (HHS), la agencia dirigirá los fondos hacia la expansión y modernización de su capacidad regulatoria, a tecnología de la información e infraestructura de laboratorio para poder responder rápidamente a una futura pandemia o amenaza biológica de alta consecuencia.

La FDA destinará fondos a efectos de fortalecer las cadenas de suministro de equipos de protección personal, un tema complicado de resolver al comienzo de la pandemia. La FDA también trabajará para acelerar el desarrollo de diagnósticos de futuros patógenos virales y para fortalecer las inspecciones extranjeras, así como las revisiones de vacunas, terapias y diagnósticos.

Mientras tanto, en el marco del reanudado proyecto Cancer Moonshot de la Casa Blanca, la solicitud de la FDA incluye u$s 20 millones adicionales en fondos únicos para los programas de su Centro de Excelencia en Oncología para mejoras en el uso de evidencia del mundo real y a fines de garantizar un acceso rápido del paciente a nuevas terapias contra el cáncer. El objetivo del programa Moonshot es reducir la tasa de mortalidad por cáncer en EEUU en al menos un 50% durante los próximos 25 años mediante el diagnóstico temprano de la enfermedad. También dedicarse a la investigación de nuevos tratamientos para los cánceres más raros y mortales.

Robert Califf, el nuevo número uno de la agencia que finalmente fue confirmado el mes pasado, dijo: “La financiación descrita en la solicitud de presupuesto de la FDA de este año es fundamental para cumplir con la misión de la agencia a medida que continuamos nuestro trabajo en una amplia gama de prioridades de COVID-19 y no relacionadas con COVID.» Destacó la respuesta de la FDA a la pandemia, específicamente la autorización de vacunas y tratamientos contra el COVID-19, incluido el Comirnaty de Pfizer-BioNTech. Ver La FDA nombra a Califf.

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