La selección argentina de fútbol sigue en el centro de la escena, principalmente de la mano de su jugador estrella Lionel Messi. En este caso volvió a la agenda por los propulsores de oxígeno gestionados por la familia del astro del fútbol durante la pandemia de COVID-19. Sin embargo, dichos devices no están ni estuvieron aprobados por ningún regulador de medicamentos europeo.

Después del campeonato mundial en el que se consagró la selección de fútbol argentina, el nombre de Lionel Messi se cuela en diferentes conversaciones más allá del deporte. Es que tras el rechazo a visitar la Casa Rosada, se volvió a recordar la frustrada donación de propulsores de oxígeno en la que intervino la familia del astro del fútbol. Fue en un artículo publicado en La Nación, bajo la firma del periodista Damián Nabot. Ver artículo La Nación

Sin embargo, los pseudo «respiradores» nunca fueron aprobados por ninguna autoridad regulatoria de Europa. Se trataba en realidad de prototipos desarrollados por Protofy.xyz y montados por la empresa automotriz SEAT, como sustituto de urgencia para la atención primaria. Estos prototipos, conocidos como OxyGen, fueron clasificados como «propulsores de oxígeno«. Los mismos habían sido únicamente reconocidos por la AEMPS, la autoridad regulatoria de los medicamentos en España, y a efectos exclusivos de llevar adelante un estudio clínico. Ver sobre estudio clínico // Ver OxyGen.

En el año 2020, y en el momento de la mencionada donación, la ANMAT le había indicado al receptor de la donación, es decir, a la municipalidad de Rosario, que correspondía presentar la autorización de comercialización originada en un país de alta vigilancia sanitaria, como le cabe a cualquier otro producto. Sin embargo, el municipio no estuvo en condiciones de presentar nada de aquello, porque el producto, como se sabe, solo estaba en fase de prueba.

En ese entonces, una carta presentada ante la ANMAT, y firmada por el director general de Arquitectura e Ingeniería Hospitalaria de la Municipalidad de Rosario, Alejandro Bianchi, le detallaba al organismo que la Fundación Institud d´Investigació de la Ciéncies de la Salut Germans Trias I Pujol, de Barcelona donó 50 equipos denominados balones resucitadores automatizados mecanizados. En dicha misiva, el funcionario público, describe taxativamente que la evolución de la pandemia «no hace necesario la utilización de los equipos en los servicios médicos de atención en nuestra ciudad» y, por ello la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario expresa su intención de almacenarlos bajo su custodia en el depósito de su Droguería Central. Ver Carta Municipalidad de Rosario.

Y en ese documento también se deja pertinentemente aclarado que la donación no es de la familia Messi, ni de su fundación. La misma tiene origen en la fundación barcelonesa mencionada. Asimismo, se explica que Jorge Messi transportó personalmente en un vuelo privado Barcelona – Rosario, 32 de estos equipos. Los 18 equipos restantes quedaban pendientes de ser transportados en un próximo vuelo.

Según el artículo publicado en el diario La Nación, estos devices se mantienen arrumbados en la Aduana de Rosario. Claro, es que allí van a seguir, porque los productos no cuentan con la documentación necesaria para ser usados en forma segura por la población. De ser así, algunos o varios de los reguladores de medicamentos del primer mundo lo hubieran aprobado. Y el hecho de que Lionel Messi sea el uno global del fútbol, no significa que esté obligado a conocer las exigencias que rodean a los productos vinculados con la salud humana y a los miles de requisitos que imponen los reguladores de medicamentos y devices, en todo el mundo. En definitiva, no se trata de un enredo burocrático o candado circunstancial. Tampoco es correcto describir que el producto «no encaja en las categorías que tiene el organismo». Las categorías de la ANMAT son análogas a las de sus agencias pares.

Es así que el hecho referido por el periodista Nabot sobre que el padre del jugador estrella, Jorge Messi, alquiló un avión privado para transportar una primera tanda de productos  y bajarlos en el aeropuerto rosarino parece reflejar un hecho sobresaliente, y de naturaleza heroica. De hecho, seguramente, Messi padre tuvo intenciones loables y humanitarias en ese momento tan crítico en el que la pandemia azotaba. Pero en cuestión de medicamentos y devices médicos, esto no resulta suficiente.

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