Arvinas y Pfizer son las primeras compañías en lograr la aprobación de la FDA para una terapia con quimeras dirigidas a la proteólisis (PROTAC), lo que abre la puerta a una nueva opción para ciertas pacientes con cáncer de mama. Los laboratorios recibieron el OK para Veppanu, pero pretenden encontrar un socio para comercializar el producto.
El viernes 1 de mayo, la FDA aprobó Veppanu, un medicamento desarrollado por los estadounidenses Arvinas y Pfizer, para tratar ciertos pacientes con cáncer de mama avanzado o metastásico. El producto se convierte en la primera terapia con quimeras dirigidas a la proteólisis (PROTAC, un tipo de degradador de proteínas) en recibir un aval regulatorio.
base de vepdegestrante, Veppanu está indicado para pacientes adultos con receptores de estrógeno positivos y HER2 negativos, que presentan una mutación en el receptor de estrógeno 1, tras al menos una línea de terapia endocrina. Es la primera aprobación de Arvinas, que tiene sede en New Haven, Connecticut, Y lleva 13 años trabajando con el producto. Pfizer se sumó al desarrollo en al año 2018. Ver Press Release.
Dr. Randy Teel, director ejecutivo de Arvinas, dijo en el comunicado que el aval de la FDA “demuestra que la degradación dirigida de proteínas puede tener un impacto clínico significativo” y refuerza la confianza de la empresa en su cartera de productos clínicos en oncología, enfermedades neurodegenerativas y neuromusculares. Ver Press Release.
En cuanto a su comercialización, la compañía y su socio decidieron no intervenir directamente. En septiembre, anunciaron planes para ceder los derechos a un tercero, afirmando que sería la mejor manera de a provechar al máximo el potencial de producto. Según indicó Arvinas en su comunicado, están “en camino” de anunciar la elección del nuevo socio.
La aprobación por parte de la FDA se produce tras cierta incertidumbre por los resultados mixtos del ensayo de fase 3, en el que Veppanu se comparó con Faslodex, el tratamiento standard de AstraZeneca. En pacientes con una mutación ESR1, Veppanu demostró reducir el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte en un 43% en comparación con Faslodex, con una mediana de supervivencia libre de progresión de 5 meses frente a los 2,1 meses de Faslodex.
Sin embargo, Veppanu no logró mejorar la supervivencia libre de progresión en la población total del ensayo. Tras conocerse los datos, Arvinas canceló dos ensayos de fase tres en terapias combinadas. Las conversaciones con los organismos reguladores de salud confirmaron que la terapia probablemente se limitaría a pacientes con mutaciones específicas en segunda línea.
Aun así, el laboratorio asegura que la aprobación representa un hito importante para los pacientes. Según Arvinas, entre el 40% y el 50% de las pacientes con cáncer de mama ER-positivo y HER2-negativo que reciben tratamiento con terapia endocrina y un inhibidor de CDK4/6 presentan mutaciones en el gen ESR1, lo que provoca resistencia endocrina y una progresión más rápida de la enfermedad.














